El maratón mexicano concluye el 2025 con un panorama definido por contrastes. Por un lado, se registraron importantes marcas nacionales en escenarios internacionales de alto nivel; por otro, quedó en evidencia la dificultad que enfrenta el fondismo nacional para competir bajo los criterios cada vez más estrictos del atletismo mundial, una realidad que se confirmó tras el Campeonato Mundial de Atletismo de Tokio 2025, celebrado en septiembre.
En la rama varonil, Jorge Luis Cruz (CDMX, 29 años) cerró la temporada como el mexicano más rápido del año con 2h09:43 en el Maratón de Valencia. Detrás de él se ubicaron Marcelo Laguera (Chihuahua, 29 años), con 2h12:03 en Londres, y Hesiquio Flores (Puebla, 28 años), con 2h12:22, también en Valencia. Los registros muestran una generación joven que empieza a sostener el nivel competitivo, aunque aún lejos de los tiempos exigidos a nivel mundial.
En la rama femenil, Marla Elena Valtierra (Baja California, 33 años) encabezó el listado nacional con 2h31:48 en Valencia. Le siguieron Isabel Oropeza (2h35:41) y Fanny Oropeza (2h36:24), ambas de Jalisco, quienes destacaron en el Maratón de Ciudad Juárez. Las hermanas Oropeza, integrantes del equipo Relámpagos de Tonalá, se mantienen como referentes del maratón femenino mexicano en la actualidad.
El Mundial de Tokio marcó un punto de referencia claro. Las marcas mínimas impuestas para esa competencia —2:06:30 en varonil y 2:23:30 en femenil— confirmaron una tendencia: el acceso directo por tiempo es prácticamente inalcanzable para la mayoría de los maratonistas mexicanos. En consecuencia, la clasificación mediante ranking mundial se consolida como la única vía realista, lo que obliga a competir con mayor frecuencia en eventos avalados y estratégicamente seleccionados.
Este escenario no es nuevo para México. En los Juegos Olímpicos de París 2024, el país no tuvo representación varonil en maratón, y en la rama femenil solo participaron Citlali Moscote y Margarita Hernández. Tokio 2025 reafirmó que la brecha persiste y que cerrar el ciclo competitivo sin presencia constante en finales mundiales sigue siendo uno de los grandes pendientes.
Con el Mundial ya en el retrovisor, el 2026 se perfila como un año determinante. Será el inicio formal del proceso rumbo a Los Ángeles 2028, donde la clasificación combinará marcas mínimas y ranking mundial, con tiempos de referencia cercanos a 2h08 en hombres y 2h26 en mujeres.
Se espera que las marcas oficiales definitivas de World Athletics se confirmen tras la evaluación de los resultados del ciclo 2025-2027, manteniendo la tendencia de ser cada vez más rápidas debido al avance tecnológico en el calzado y el rendimiento global.
Para el maratón mexicano, el reto inmediato será transformar las buenas marcas nacionales en puntos internacionales y aumentar la presencia en maratones de alto nivel competitivo. El cierre de 2025 deja claro que hay talento y una base generacional sólida, pero el 2026 exigirá una mejora sustancial en los cronómetros si se quiere volver a colocar en el escenario global.

Fotografías tomadas de las redes sociales de los atletas*






